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Las bodas de día son maravillosas cuando el tiempo empieza a no dar tregua y mirar al cielo se convierte en un rezo constante para que por lo menos aguante durante la ceremonia. Suerte, huevos a las Clarisas (otro día hablaremos de las tradiciones) y algunas cosas más hicieron que el domingo respetara el gran día de Ricardo y Miriam.

Ricardo, feliz, esperaba a una Miriam que llegó espectacularmente original con su tocado de plumas y sus zapatos azules completando un atuendo que la hacía lucir bellísima.

Amigos y familia se reunieron frente a los arcos árabes de Finca La Tosca para acompañarlos a dar un paso que para ellos poco cambiaba, pues ya llevaban años de felicidad plena juntos.

Rosa quiso dedicarles unas palabras de cariño a su gran amiga Miriam, reflejando que desde que conoció a Ricardo, está tranquila porque la respeta y la cuida y ¡le lleva el coche a la ITV! Les desea toda la suerte y felicidad del mundo.

Blanca y Vanesa hablaron de los doce años de camino compartido, enamorándose ambos de la misma persona cada día. Mezclando arenas de África y Málaga.

Miriam, leal y cariñosa; Ricardo, motero y sincero. El matrimonio es contar con la libertad y el respeto del otro para poder confesar sin miedo todos sus defectos. Contar con el apoyo y la confianza para desnudar lo que son cada uno por separado y atreverse a formar juntos un vosotros inseparable. Así, con esas palabras, Miriam y Ricardo realizaron la ceremonia de la arena en la que convirtieron sus “yo” anteriores en un todo.

Con Quique ajustando la música en cada momento y la canción “Estoy hecho de pedacitos de ti”, los votos que se pronunciaron el uno al otro dejaron constancia del amor que se profesan el uno al otro.

Ricardo destacaba que Miriam era esa maravillosa mujer que sabe sobrevivir sin él pero se muere por estar con él. No necesita grandes cosas pero sí que ella esté a su lado para ser feliz. En ella ha encontrado todo y quiere que su futuro sea Miriam.

Ella, por su parte, sólo puede decir cosas bonitas de Ricardo. No cree que fuera casualidad si no el destino el que los hizo encontrarse. Él le enseñó que amar es sencillo cuando lo haces con la persona correcta. Juntos han sido capaces de construir una relación de libertad, confianza y respeto; una relación que ellos entienden y que hoy es más fuerte que nunca. A veces no será fácil, pero quiere recordarle que sólo son ella y él. Ricardo tan puntual, de pelis de Rambo y de rosada y pescaíto frito con refresco y ella, que siempre llega tarde, de pelis de Disney y de sushi y vino.

De eso se trata, de aunar diferencias, así Miriam ha aprendido a ir de camping y Ricardo a combinar la ropa.

Otro de los invitados que quiso dejar constancia de este amor y felicidad, fue Antonio Cordero. Destacó que aunque en muchos momentos de la vida hay grandes ausencias, como la de hoy del padre de Miriam, Jacobo, está seguro de que desde donde descanse su alma estará feliz por verla contrayendo matrimonio y dando su bendición.

El tiempo trae la ilusión y el rebrote de la vida en cada primavera.

Amar y ser feliz a la vez es algo prodigioso y debe mirar siempre en la misma dirección.

Termina pidiendo al viento les dé la bienvenida a esta nueva vida en común, al cielo, refugio y al agua y a la tierra libertad.

Una vez convertidos ya en marido y mujer tras la firma de la documentación, los invitados pasaron a la parte delantera de la casa, cuyo jardín albergó el coctel almuerzo ofrecido por Doña Francisquita Catering en el que todos comieron y bebieron entre risas, arranques por sevillanas y cantes improvisados.

                                            

El regalo de una cajita ramo para Rosa y el brindis de los novios con sus invitados marcaron el inicio de la barra libre.

Después del baile nupcial, una sevillana como no podía ser de otra manera, tuvieron la actuación de Mr. Proper.

                                        

Y para levantar el ambiente en la pista, quien mejor que Quique Sánchez en persona recordando viejos tiempos con Ricardo con el que había compartido años de colegio, y jaleando a una Miriam feliz que no paraba de bailar y que terminó afónica pero sin dejar de sonreír.

                       

Un día fantástico que terminó con los últimos rezagados abrazados en corro y cantando “Todos los besos”

Unos besos a los que nos sumamos en Dj´s y Eventos Quique Sánchez. ¡!Sed felices!!