Siempre he pensado que en las bodas no debe haber invitados de compromiso. Al igual que a un cumpleaños invitas a quien quieres, tu boda no debería ser menos.Por eso, no deberían obligarte a contratar a nadie que tú y tu pareja no queráis.Desde hace un tiempo, en algunas fincas, hoteles, restaurantes donde se celebran este tipo de eventos, se estila obligar a los novios mediante cláusulas abusivas a contratar proveedores de servicios.El trato, sin pelos en la lengua, es que os cobran de más por ofreceros a alguien, que en ocasiones es de dudosa calidad o simplemente no es profesional del servicio contratado. No sería la primera vez, que he hablado con alguna novia en un foro de bodas, en el que me cuenta que ha pagado 900€ por un servicio de Dj que el día del evento ha ofrecido un camarero del propio catering poniendo una lista de reproducción de internet y siguiendo con sus quehaceres de hostelería, o que han pagado por un servicio de fuente de chocolate 450€ en el que el olor de la grasa del chocolate recuerda más al Taco Bell que a chocolate belga, pasando por 2.100 € de un fotógrafo que sólo llevaba una cámara a cuestas , hacía fotos en modo automático y con la batería al 40%.Si el restaurante os obliga a contratar un profesional, (cosa que no es legal), por lo menos, aseguráos de la trayectoria profesional o de la calidad del producto, y si no os convence, puede que os salga más rentable pagar el cánon y contratar al profesional de vuestro gusto, si sí o sí os queréis casar allí, el sitio no cede y no queréis denunciar.Una boda es un acto privado al que se acude con invitación. Cuando contratas el espacio, ya estás pagando para que éste reserve un espacio para una celebración privada, lo cual lo convierte en un espacio privado durante el periodo de tiempo por el que están contratados, y por tanto, no puede oponerse a celebrar el convite si no contratáis “su” profesional; de hecho hay sentencias que establecen que es ilícita la obstrucción a la entrada de un profesional elegido por quiénes celebran y pagan la reunión, ya que no respetan la Ley General de defensa de los consumidores y usuarios, al imponer servicios que no se han solicitado.No es ni moral, legal ni ético realizar esta práctica, así que estáis en todo vuestro derecho de aceptar o no dicha propuesta, y no estáis obligados a tragar ni a pagar ya que las condiciones laborales que tenga el empresario con sus dj’s o cualquier otro profesional (wedding, decorador, fotógrafo…) son asunto entre ellos y no vuestra.Besos,Vanesa Ramos#equiposanchez