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El pasado sábado estuvimos en la maravillosa boda de Pedro y Alejandra.

Eran las diez de la mañana cuando llegamos a Finca Pay-Pay y nos encontramos con la incansable wedding planner Ceci Correngia de Ceci Bodas, encargada de crear y coordinar el gran espectáculo que vivimos durante todo el día.

Durante esos momentos previos se viven las descargas de material, limpieza, ajustes, perfección y coordinación de todos los profesionales que están detrás de una boda y cuando vas reconociendo a los que van a compartir el día contigo sabes que la cosa sólo puede ser increíble.

La ceremonia, enfocada hacia la piscina y rodeada del entorno natural de la finca, comenzó entorno a las dos de la tarde con la llegada en moto de Pedro, que se reunió con la elegantísima madrina y vitoreados por los invitados y acompañados por la canción de Star Wars “Throne Room” llegaron al altar para esperar a la novia.

Sonidos de claxon nos alertaron de que ahí llegaba radiante, precedida por un cortejo de pequeñas dejando caer pétalos, del brazo de su padre y de su hijo Juan.

Avanzó por la alfombra blanca, con la luz del sol haciendo si cabe que se viera más espectacular y bonita, hasta llegar junto a Pedro y sentarse juntos para ser partícipes de una ceremonia civil cuidadosamente preparada.

El oficiante de ceremonias se acercó al micrófono que le habíamos preparado y junto al atril dio paso a un enlace lleno de momentos mágicos realzados por la banda sonora que en Dj´s y Eventos Quique Sánchez seleccionamos junto con los novios en reuniones previas a la boda.

El momento más emotivo se produjo casi al empezar cuando Juan, hijo de Alejandra, quiso dedicar unas palabras a su madre, la mejor madre del mundo y a Pedro dándole las gracias por quererlo tanto. Sus ojos, llenos de lágrimas, su voz entrecortada y sus abrazos a los novios, nos emocionaron a todos, demostrando que un pequeño puede ser muy grande.

La ceremonia continuó con más lecturas y anécdotas. Rosa, amiga de la novia, nos mostró lo bella que puede ser la vida al lado de Alejandra y Carlos, amigo del novio, nos hizo reír a carcajadas y conocer un poquito más a Pedro.

Una vez llegado el momento, Alejandra y Pedro se dieron el sí quiero con un intercambio de anillos y la lectura de sus votos matrimoniales.

Con el micro inalámbrico en mano, Alejandra emocionó con “Nothing Else Matters” de fondo y Pedro prometió cuidarla (y tocarle el trasero todos los días).

El momento del beso fue mágico, con la subida de volumen y el momento perfecto que Quique, con su experiencia y especialización en ceremonias, les seleccionó de la canción “For the love of a princess” de Braveheart, nos puso la piel de gallina a todos los presentes de la boda.

Como ritual, la ceremonia de la arena. Leída por Alberto, hermano de Pedro, instó a Pedro, Alejandra y Juan (que en su mano portaba un anillo igual al de los contrayentes), a que mezclaran sus arenas juntas como símbolo de la nueva familia.

Después de que Oscar y Ana (hermano y prima) nos contaran cómo planearon un amor que Pedro y Alejandra se encargaron de hacer realidad, J.J. el oficiante elegido, despidió la ceremonia visiblemente emocionado y tras las correspondientes firmas, los novios recibieron una lluvia de arroz al ritmo de los Beach Boys.

El cóctel estuvo amenizado por Mariachis que pusieron el toque mexicano junto a un corner de cócteles Margarita de la Coctelería & Gin Tonic Eventos Vidal, que tuvimos ocasión de probar y que estaban realmente buenos.

Todo lleno de rincones preciosos como los tipis de encaje blanco, alfombras y cojines, los mueblecitos llenos de detalles para que los invitados estuviesen más cómodos o el “busca tu mesa” realmente original que Ceci Bodas, nuestra Wedding y su equipo, se encargaron de decorar.

Amanda Watt y su equipo se encargaron de fotografiar cada detalle, cada gesto, cada risa… Recuerdos que ella se encarga de plasmar con gran profesionalidad y saber hacer, con esa naturalidad que transmite y un “buen rollo” que sacó lo mejor de los novios.

De la comida se encargó Catering Lucía con los que ya hemos coincidido varias veces, a cual mejor. Durante el cóctel no pararon de sacar entrantes riquísimos. Sus croquetas de arroz negro con corazón de all i oli triunfaron por su originalidad y sabor. En mesa, casi con los invitados a punto de explotar, continuaron con pescado y un postre lleno de sabores y matices, excelentemente maridados.

Sin duda el mejor momento de la cena, fue un juego ideado por los novios al que nuestro gran Dj Quique Sánchez, le dio el “arilleo” que sólo él puede darle. Los que lo conocéis, ya sabéis de lo que hablo.

Cámaras locas, Benny Hill, un pergamino con instrucciones, los invitados revueltos de mesa en mesa y Quique en cabina “montando el pollo”. Divertidísimo y genial.

Y llegó el momento de la esperadísima barra libre con un comienzo espectacular, como no podía ser de otra manera, ya que nuestros novios se convirtieron en Gabrielle Anwar y Al Pacino para volver a escenificar el tango “Por una Cabeza” de la película Esencia de Mujer, ante la mirada atónita de todos los invitados al enlace, que no podían creer que esta pareja bailase así….

El comienzo de la discoteca fue apoteósico con Quique empleándose a fondo, y consiguiendo que desde el minuto cero la pista estuviese repleta de invitados dándolo todo durante la primera media hora.

Durante los treinta minutos siguientes los novios, contaron también, con la aportación musical de la banda Ñ-clan que versionaron temas ochenteros muy conocidos..

Tras esta intervención musical el resto de la fiesta volvió a ser nuestra manteniendo al personal en la pista bailando los temas más actuales y los clásicos, que nunca pueden faltar, con su particular estilo de animador remezclando en directo y sorprendiendo al publico con los mashups más divertidos e inesperados….Con fusiones musicales imposibles de creer.

En definitiva, novios encantados y una boda que fue un completo y rotundo éxito gracias a la aportación de todos y cada uno de los profesionales que intervinimos en este mágico día, ya que una pareja como Alejandra y Pedro, con un talante: Amable, cercano y súper cariñoso se lo merecían todo, todo y todo…